Un diseñador no es un programador
La principal razón de contratar a un diseñador web es para que de una identidad personalizada y diferenciadora a una página web, a un producto o a un servicio.
Sin embargo, al realizar esta tarea muchos diseñadores tienen dificultades con la programación y parte técnica requerida.
Un diseñador no tiene por qué saber programar
Ni tiene que saber HTML, ni de servidores, ni de bases de datos…
Las aptitudes, la formación y la experiencia profesional de un diseñador consagra esencialmente el concepto, la estética y a la funcionalidad y, por eso, raramente incluye la programación o los conceptos técnicos inherentes al desarrollo web.
El impacto en los costes y en la gestión
Esta situación no solo perjudica a los diseñadores profesionales si no también a los responsables de agencias de diseño y departamentos creativos.
El resultado se refleja en costes y tiempos de producción más elevados, así como dificultades de gestión que pueden comprometer la calidad del producto final.
Especialista en HTML5/CSS3